• Videos
  • En Vivo

MQLTV.COM

En vivo

¿Paz en La Araucanía?

¿Todo Chile con los camioneros?

Y una vez más se desató la idea de que vivimos en un caos espantoso, en una especie de tierra de nadie en donde el terrorismo y el extremismo, por intermedio de todas sus vertientes, está destrozando el país. Hay ganas de que Chile esté en peor estado del que está. Se necesita creer que estamos cayendo por un precipicio moral, económico y político. Es la idea que vende entre quienes prefieren alarmarse que sentarse a conversar. Conversar está muy subvalorado por estos días.

Los indignados de turno son los camioneros. En una marcha por la Alameda, se proponen manifestar todo su descontento con la violencia en La Araucanía, la que ellos atribuyen exclusivamente a los mapuches. No hay dos lecturas según ellos, no hay nada que hablar ya que se necesita mano dura y que “vuelva el estado de derecho”, como dice uno de los carteles que forma parte de la manifestación. Están enojados porque la Presidenta no los toma en cuenta, dicen. También señalan que nadie vela por sus intereses y que necesitan urgente medidas al respecto.

Quizás lo peor es que esto está resultando. Un ejemplo claro es que finalmente el gobierno haya tomado la decisión de remover a Francisco Huenchumilla de su cargo de intendente de La Araucanía.

Eso es precisamente lo que quieren: que tomen en cuenta sus intereses, no los de Chile. Por lo general en esos momentos salen a la calle, cuando sienten que les arruinan el negocio, cuando ven que están con pérdidas. Desde ese momento comienzan a alegar. Antes no. Lo demás no importa. Lo único realmente trascendental es transformarse en voces de un descontento que quieren hacer nacional, pero que realmente es individual, porque o si no se los vería alegando en contra de los asesinados de parte del Estado a mapuches prácticamente todos los meses de manos de policías. Pero no, ahí no están involucrados ellos así que miran para el lado y prefieren seguir manejando.

No son ideas las que salen a reclamar, sino concepciones de terror que circulan por sus cabezas y que muchas veces las utilizan como arma política. Y eso lo saben. Les sirve para establecer realidades que no son a raíz de su individualismo y un alegato que puede ser razonable cuando se aterriza y no cuando es un instrumento que puede llevar hasta derrocar a un gobierno democráticamente electo. No los quiero llamar golpistas, pero claramente las formas en que se manifiestan no son propositivas, sino más bien reaccionarias. No hay ideas de cambios, sino una pretensión de que la autoridad vele por sus negocios.

camioneros

¿No mejor sería tratar lo que sucede en La Araucanía de otra forma? Claramente sí, pero no se quiere. No se están buscando soluciones reales, sino que se trata de ahondar en este sentimiento de miedo y descontrol que a tantas editoriales de diarios alimenta. Porque el descontrol alimenta la ideología del orden y eso es lo que se está esperando hace bastante tiempo, que llegue ese orden; que se abran las puertas para que las discusiones se opaquen y queden perdidas entre los gritos de quienes buscan que las posiciones no se escuchen.

En los últimos meses se ha creado un clima favorable para que llegue ese orden esperado por la reacción. Ese control que no va de acuerdo con la democracia, y en donde los problemas no se solucionan realmente, sino que se multiplican. Pero tal vez lo peor es que tratan de contarnos que es un problema que aqueja a Chile en su conjunto. De que el problema en el sur comienza solamente cuando los tocan a ellos. Y esa no es la manera en que se construye sociedad, sino que es como se destruye, porque cuando ciertos actores de interés nos cuentan que sus problemas puntuales deberían aquejar a la sociedad en pleno es cuando nos damos cuenta de la utilización política. Nos percatamos de que más que un real requerimiento, es una manera bastante baja de hacer presiones ideológicas sin decirlo. No nos quieren contar lo que piensan, sólo quieren que nos unamos a su causa cueste lo que cueste.

No son ideas las que salen a reclamar, sino concepciones de terror que circulan por sus cabezas y que muchas veces las utilizan como arma política. Y eso lo saben.

Quizás lo peor es que esto está resultando. Un ejemplo claro es que finalmente el gobierno haya tomado la decisión de remover a Francisco Huenchumilla de su cargo de intendente de La Araucanía, luego de meses de presiones de parte de quienes enarbolan al terror como una bandera de lucha. Huenchumilla conversó y no es escandalizó. Dialogó y botó por la borda una serie de lugares comunes establecidos que no eran reales, y eso terminó por convertirlo en el peor enemigo de ese relato anti delincuencia que hoy se siente triunfante.

Sigue Leyendo Aquí Deja tu Comentario
VIDEO DESTACADO

Ahora en MQLTV

Comentarios