• Videos
  • En Vivo

MQLTV.COM

En vivo

TOMA NOTA, HACIENDA

¿Una economía perfecta? Conoce cómo se sustenta el mundo Pokémon

Escrito por MQLTV

    Desde 1996 que Nintendo lleva produciendo diversos juegos en base a la exitosísima serie japonesa Pokémon, que ha unido a toda una generación. ¿Alguna vez te has preguntado como funciona su mundo (al menos, en los videojuegos)? La verdad, son lo más cercano a un paraíso en el que la economía y los servicios conviven en un perfecto equilibrio.

    Una de las primeras cosas de las que nos damos cuenta cuando accedemos al mundo de juegos de los pequeños bichitos coleccionables es que la gente…come Pokémons. No hay vacas para la carne, pero hay Miltanks; no hay salmón, sino Magikarps; no hay carnes blancas, pero hay Farfetchs.

    hhjhjhjhjghgh

    El vegetarianismo tampoco se salva, dado que existen Pokémones tipo planta. Pero no todo es comida: los productos animales proceden de Pokémons: la seda viene de los Caterpies, la lana de los Mareeps, la miel de las colonias de Combees. Después de todo, la gente tiene que vestirse y alimentarse con algo.

    No obstante, la serie animada no solo es fuente de analogías con animales. Algunos escupen fuego y otros generan electricidad, son muy leales y comprenden instrucciones complejas. Los Pokémon son cruciales en las vidas y profesiones de la gente, y toda la cultura y comercio giran en torno a ellos.

    pokemon_ranger_2-622006

    Son tan importantes que la moneda en el juego, el Pokedólar, se llama así por ellos. Para quienes disfrutan de la serie de juegos Pokémon, las criaturas son compañeros y guerreros; para quienes viven en el mundo del juego, son todo eso y más. Son un recurso natural reproducible, cuya presencia ha tenido efectos alucinantes en la economía.

    Casi no hay industrias en el mundo del juego que no estén influenciadas por los monstruos de bolsillo. Los Pokémon de lucha como los Machops son mano de obra pesada, trabajan con cargas en Ciudad Driftveil y en como mineros en Oreburgh. Los voladores pequeños como Pidgey sirven para transportar a los adultos por grandes distancias, por lo que el parque automotriz es reducido. Solo podemos encontrar autos en Castelia o en Lumiose. Incluso el crimen y el castigo son labores desarrolladas por Pokémons. Hay Growlithes que escupen fuego en lugar de perros policiales.

    growlithe_airbrush_by_theserotonin

    Dado que la economía depende tanto de los Pokémon, existe una industria enorme y exitosa que subsana las necesidades de los entrenadores. Conglomerados como la compañía Kanto’s Silph y Hoenn’s Devon Corporation se encargan de generar  el equipamiento para atrapar, criar y poner a luchar a los monstruos de bolsillo. Estas empresas venden sus bienes a los consumidores a través de mercados que son parte de una franquicia, los Poké Mercados. Ambas empresas producen artefactos idénticos, pero no compiten entre sí. Funcionan a partir de monopolios en sus respectivos territorios, lo que es altamente lucrativo para ambos, que logran emplear a una gran fuerza de trabajo.

    No solo las mega compañías logran ganar dinero a través del mercado de los entrenadores; los emprendedores no se quedan atrás. Cada región en el mundo Pokémon tiene una guardería, es decir, un rancho que cría Pokémons por una tarifa. Otra veta de negocio es establecer una zona de safari: comprar y acordonar un sector que alberga Pokémons únicos, y luego se le cobra a los entrenadores por intentar atraparlos.

    r7-daycare

    Sin embargo, una economía centrada en los Pokémon no se puede mantener si se desbanca a los entrenadores, por lo que existen servicios sociales gratuitos para apoyarlos, algunos de ellos con la más alta tenología. Los centros Pokémon están en cada ciudad al servicio de quienes lo necesiten.

    Los centros Pokémon tienen la mayor tecnología, pero con ella se experimenta con las criaturas. Lo más amable es devolverle la vida a los fósiles, proceso que ya parece tan mundano que es gratis. Otros intentos por modificar a los Pokémon son algo más siniestros: el ejemplo más conocido es la modificación genética de Mew para crear un Pokémon artificial poderoso, lo que resultó en Mewtwo, un tipo psíquico incontrolable que destruyó el laboratorio que lo originó. Otro ejemplo es el de Silph con su propio Pokémon: por fortuna, estos experimentos solo originaron a Porygon, un Pokémon tan mediocre que se usa como premio en el casino de juegos de Ciudad Celadon.

    Aceptémoslo: desearíamos que los Pokémon fuesen reales, así se cumplirían nuestras fantasías de niñez. Pero es tan iluso como suena, ya que hasta el mundo en que viven es una ilusión para el que tenemos nosotros. Los Pokémon generan energía limpia y son medios de transporte verde, lo que mantiene el ambiente limpio. Su utilidad en las batallas hizo que no se crearan armas, y el mundo es lo bastante seguro para que los niños puedan viajar solos y a pie.

    Estas criaturas contribuyen a la estabilidad económica de tal manera que no se genera inflación con el día de pago de Meowth, que básicamente consiste en que aparece dinero de la nada. Los Pokémon hacen que la población sea sana, rica, segura y feliz. Además, lo más probable es que sean deliciosos, apuesto a que Swirlix tiene sabor a algodón de azúcar.

    ¿Conocías cómo funciona la Pokeconomía?

    Sigue Leyendo Aquí Deja tu Comentario
    VIDEO DESTACADO

    Ahora en MQLTV

    Comentarios